Extra Dry
Extra Dry: el equilibrio perfecto entre frescura y redondez
En el universo de las burbujas, el Extra Dry es el rey del equilibrio.
Se encuentra justo entre el rigor del Brut y la suavidad del Dry, ofreciendo una experiencia sensorial completa que conquista tanto al experto como al neófito.
El secreto de su éxito
La clave del Extra Dry reside en su residuo azucarero (12-17 g/l).
Esta pequeña cantidad de azúcar no hace que el vino sea dulce en el sentido estricto, sino que «suaviza» los ángulos de la acidez.
El resultado es un vino aterciopelado, con un paso por boca fluido y una estructura muy equilibrada.
Intensidad aromática
Al ser menos seco que un Brut, el Extra Dry permite que los aromas primarios de la uva brillen con más fuerza. Es habitual encontrar notas nítidas de pera, manzana verde y flores de azahar.
Es el estilo que mejor celebra la juventud y la fragancia de variedades aromáticas.
El protagonista del aperitivo
Por su naturaleza amable y su capacidad de no cansar el paladar, es el vino de aperitivo por excelencia.
Su suavidad lo hace extremadamente fácil de beber, convirtiéndolo en la elección más segura para eventos sociales y momentos de convivencia.
Píldoras informativas
- Contenido de azúcar: entre 12 y 17 g/l.;
- Perfil sensorial: suave, afrutado, floral y muy armonioso;
- Maridaje ideal: es el compañero clásico del aperitivo, pero también funciona de maravilla con platos agridulces, ensaladas de frutas, quesos frescos y repostería delicada.
Una curiosidad
En la terminología de los espumosos, el Extra Dry es en realidad menos seco que el Brut.
Si buscas una experiencia más vertical y seca, elige un Brut o Extra Brut.
Si prefieres una burbuja suave y envolvente, el Extra Dry es tu mejor elección.
Nuestra visión de Extra Dry
Seleccionamos nuestros Extra Dry buscando siempre que la suavidad sea sinónimo de elegancia, nunca de pesadez.
Buscamos vinos donde el azúcar residual sirva únicamente para elevar la expresión de la fruta, manteniendo un final limpio y refrescante.