Averoldi
Azienda Agricola Averoldi Francesco: una historia de tierra, pasión y tradición
Las raíces en el Borgo di Cantrina
La historia de la familia Averoldi está indisolublemente ligada al pintoresco y antiguo Borgo di Cantrina, una pequeña perla incrustada entre los restos morénicos junto al río Chiese, en el corazón de la Valtènesi. En este lugar, donde el tiempo parece haberse detenido entre gruesos muros de piedra y calles empedradas, los Averoldi han sido viticultores y bodegueros durante siglos.
Aunque no existen documentos que certifiquen con precisión qué antepasado plantó la primera vid, la memoria histórica de la familia se ha transmitido de generación en generación. Las raíces de la empresa son tan profundas como las de sus vides, con una presencia documentada que se remonta al menos al siglo XIX (1873), pero con una tradición agrícola que hunde sus orígenes mucho más atrás en el tiempo.
La bodega del siglo XVII
El corazón palpitante de la empresa es la casa señorial del siglo XVII. Es aquí, en las antiguas bodegas de bóvedas de ladrillo rojo, donde el vino reposa hoy como antaño. El microclima secular de estos ambientes, protegidos por imponentes muros de piedra, garantiza una maduración lenta y constante, permitiendo que los vinos desarrollen ese equilibrio y elegancia que distinguen la producción de Averoldi.
De la tradición a la innovación con Francesco
Hoy, la dirección de la empresa está en manos de Francesco Averoldi, quien continúa el trabajo de sus predecesores con la mirada puesta en el futuro.
Bajo su dirección, la bodega ha sabido conjugar el respeto riguroso por la tradición con las exigencias modernas del mercado vinícola.
Los principios inspiradores de Francesco son claros:
- Defensa de la tipicidad: valorización de los viñedos autóctonos y del terroir único de la Valtènesi.
- Calidad artesanal: cada fase, desde la poda hasta la vendimia (rigurosamente manual), es supervisada personalmente para garantizar que solo la mejor uva llegue a la bodega.
- Sostenibilidad y respeto: un vínculo simbiótico con la naturaleza que se traduce en una intervención mínima y respetuosa con el medio ambiente.
El reconocimiento del territorio
El compromiso de Francesco Averoldi no se limita a sus propios muros. Su figura se ha convertido en un punto de referencia para toda la comunidad vinícola de Brescia, como lo demuestra su nombramiento como presidente de la «Strada dei Vini e dei Sapori del Garda», testimonio de su dedicación a la promoción del territorio y de sus productos de excelencia.
Los Vinos: expresión de un microclima único
De las 20 hectáreas de viñedos cuidados por la familia nacen vinos que cuentan una historia. Ya se trate del célebre Chiaretto, de los tintos de estructura como el Sedescoi (nacido de una de las dieciséis colinas históricas) o del Notorius, cada etiqueta es una pieza de un mosaico que une historia, naturaleza y trabajo artesanal.
Somos embajador exclusivo en España
La alianza entre Averoldi y Poletto marca un hito en nuestra búsqueda de tesoros enológicos: traer a España una bodega que, hasta hoy, permanecía fuera del circuito comercial convencional y de las grandes enotecas.
Como agente exclusivo para el mercado español, asumimos la responsabilidad de presentar la autenticidad pura de la Valtenesi. Averoldi no es solo una bodega; es un secreto familiar guardado a orillas del Lago de Garda que ahora desvelamos para los paladares más curiosos y exigentes.
Nuestra misión es actuar como el puente directo entre la bodega y el consumidor español, garantizando la exclusividad de un producto artesanal que no se encuentra en canales habituales. Con Poletto, el acceso a la elegancia del Groppello y a la tradición de Averoldi es, por primera vez, una realidad privilegiada en España.
- Tradición
- 4 generaciones
- Maduración
- Hasta 36 meses
- Origen
- 100% del territorio
- Producción boutique
- 80.000 botellas al año