Pinot Nero
Pinot Nero: el desafío más noble de la enología
El Pinot Nero es considerado una de las variedades más prestigiosas y difíciles de cultivar en el mundo, debido a su piel fina y su carácter extremadamente sensible al clima y al territorio.
Originaria de Francia pero con una presencia histórica en Italia, especialmente en el Oltrepò Pavese y el Alto Adigio, esta uva es capaz de producir vinos de una complejidad y elegancia inalcanzables para otras variedades: es un vitigno que no busca la potencia, sino la finura y el matiz.
En copa, el Pinot Nero se distingue por un color rojo rubí transparente y poco concentrado, que evoluciona hacia tonos granates con el tiempo: su perfil aromático es una danza de frutas rojas pequeñas como la frambuesa, la fresa silvestre y la grosella, que con el envejecimiento dan paso a notas terciarias de sotobosque, especias finas y un toque de cuero.
En boca se revela como un vino sedoso, con taninos aterciopelados y una acidez vibrante que le otorga una longevidad extraordinaria.
Es una variedad camaleónica que se expresa con excelencia tanto en tintos de guarda como en la base de los mejores espumosos de método clásico del mundo: el Pinot Nero es la elección ideal para los paladares más exigentes que buscan un vino profundo, intelectual y lleno de personalidad, capaz de contar la historia del suelo donde ha crecido con una elegancia inigualable.